El próximo 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que vuelve a poner el foco en una enfermedad neurodegenerativa cuyo estudio continúa avanzando. En este contexto, un trabajo del Instituto de Investigación Sant Pau ha identificado una métrica de resonancia magnética capaz de detectar alteraciones tempranas en la sustancia blanca del cerebro, incluso antes de que estas sean visibles mediante técnicas convencionales.
El estudio, publicado en la revista Alzheimer’s & Dementia, se ha centrado en el PSMD (de las siglas en inglés peak width of skeletonized mean diffusivity), una métrica obtenida mediante resonancia magnética de difusión que permite analizar cambios microscópicos en los tractos de sustancia blanca. A diferencia de otras medidas, proporciona un valor global para cada persona y puede aportar información complementaria sobre el estado del tejido cerebral.
Cambios que pueden aparecer antes de los síntomas
La investigación incluyó a 496 participantes, entre personas cognitivamente sanas, pacientes con Alzheimer esporádico y adultos con síndrome de Down. Los resultados mostraron que el PSMD aumentaba especialmente en las personas con síndrome de Down, con diferencias respecto al grupo de control observadas alrededor de los 38 años.
Este dato resulta especialmente relevante porque se sitúa aproximadamente 15 años antes de la edad en la que suele manifestarse clínicamente la demencia asociada al Alzheimer en esta población. Los investigadores, no obstante, señalan que estos resultados deben interpretarse con prudencia y que será necesario confirmarlos mediante estudios que sigan a las mismas personas a lo largo del tiempo.
El interés de esta métrica está precisamente en su capacidad para identificar alteraciones microestructurales que todavía no aparecen como lesiones claramente visibles en una resonancia convencional. Además, el aumento del PSMD se relacionó con un peor rendimiento cognitivo y con otros indicadores relacionados con el daño cerebral.
Una visión más amplia de la enfermedad
El trabajo también apunta a que la afectación de la sustancia blanca en el Alzheimer responde a diferentes procesos. El PSMD mostró asociaciones con el daño axonal, biomarcadores clásicos de la enfermedad, procesos inflamatorios y alteraciones vasculares, lo que refuerza una visión más compleja de la enfermedad.
Los autores plantean el PSMD como un biomarcador complementario, no como una prueba diagnóstica independiente. Su posible utilidad podría ser especialmente interesante en investigación y en el seguimiento de pacientes, en un momento en el que están apareciendo nuevos tratamientos y resulta cada vez más importante disponer de herramientas capaces de aportar una visión amplia de la evolución cerebral.
La investigación vuelve a poner de manifiesto el valor de la imagen médica para conocer mejor las enfermedades y avanzar hacia una medicina cada vez más precisa. En Actualpacs seguimos de cerca las novedades y avances en Radiología y tecnología médica, porque estar al día de la innovación también forma parte de nuestro compromiso con una imagen médica que contribuya a mejorar el diagnóstico, el seguimiento y, en definitiva, la salud de las personas.


